martes, 6 de abril de 2010

Mont Sant Michel, Saint Malo, Dinan

¿Cómo se dice "un cortado" en francés? buena pregunta. Concluimos que es lo mismo que el consabido "café au lait" pero en pequeño, no? bueno, pues entonces pedimos un "petit café au lait". Error. Finalmente nos enteramos de que se le llama "café crème" pero eso no fue hasta el tercer o cuarto día. El caso es que el viernes nos desayunamos casi todos sin quererlo un café con leche, eso sí, con su correspondiente "croissant", que está SIEMPRE bueno. No sabemos cómo lo hacen estos franceses pero hasta en el antro más cutre es así.

Salimos hacia el mont Saint Michel. Cuando llegamos sopla un viento infernal y tiene pinta de llover, pero no por eso deja se ser bonito. Paramos el coche en el lateral que hay antes de llegar, bien pensado para hacer fotos, y aparcamos el coche en el parking, justo debajo del monte. La marea está baja y en los carteles hay indicaciones de que saquemos los coches antes de las 4 de la tarde. Nos vamos bastante antes porque queremos seguir con la ruta, pero es una lástima no verlo al subir la marea.


Ver el castillo nos cuesta casi 8 euros por persona. Intentamos pasar como grupo pero no cuela, es a partir de 20 personas. En una hora hemos visto todo el interior, las distintas salas y el claustro, es curioso y puedes hacerte una idea de cómo vivian en la edad media.

Decidimos comer fuera de las murallas, es probablemente más barato y quizá encontremos sitio para diez. Lo encontramos pero... en la calle. Y es que los horarios los hemos llevado bastante mal. Esto es importante, los franceses comen a las 12 y media o 13.00, y luego cierran las cocinas. A las 14.00 solo había abierta una tiendecita donde compramos bocatas que nos pusimos a comer delante de la tienda. El chico viendonos en tan tristes circustancias se portó y nos sacó unas sillas, ni poco bien! Solo nos faltó sacar la baraja :)

Volvemos a coger el coche y en menos de una horita nos plantamos en Saint Maló. Empezamos a sospechar que pasa algo raro con el tiempo, y es que cada vez que nos bajamos del coche llueve, pero en el camino nunca vemos una gota, es más, sale el sol...


Callejeamos por Saint Maló, por sus calles empedradas, con sus casitas de cuento. Desafiamos al viento paseando por la costa, viendo la playa, cruzando el puente mientras recolocamos el paraguas en su posición normal, colocándonos las capuchas, una y otra vez...


Es demasiado. Nos volvemos al coche quizá antes de tiempo, perdiéndonos muchos rincones característicos, seguro, pero el tiemo no acompaña. Muertos de frio salimos hacia Dinan.

Dinan tiene varias calles repletas de casas curiosas, mires donde mires alguna te sorprende. Para muestra, unas fotitos:




2 comentarios:

Rafa dijo...

holaaaaaaaa,
a mi me han encantado las fotos del SanMiguel ese, jeje

salu2

laloybea dijo...

Es que con el tiempecito que nos salió tienen un "toque" especial... Ventajas del cielo encapotado! :)